martes, 16 de diciembre de 2014

La coTidiaNiDad dE ROBERT DOISNEAU


La Belleza de lo Cotidiano
Del 11 de abril al 29 de Junio
Salas Justino Fernández y Paul Westheim del Museo del Palacio de Bellas Artes
México D.F.
Curadoras: Francine Deroudilley y Annette Doisneau


En el Museo del Palacio de Bellas Artes se exhiben, por primera vez en México, 79 fotografías en blanco y negro realizadas por uno de los fotógrafos más importantes del siglo XX: Robert Doisneau,  la muestra nos acerca a la producción del artista durante sus primeros 44 años de carrera (1929-1973), en esos años Doisneau trabajó para la Renault en Billascourt  y se relacionó con el artista Vigneau, de gran influencia para el fotógrafo. La mayoría de la fotografías de la exposición fueron impresas por el propio artista en Vintage, a través de técnicas antiguas. En el recorrido de las salas, aunque la curaduría es muy sobria y austera respecto a la información que nos brinda, nos introducimos en la cotidianidad de la vida parisina, las escenas de los suburbios de la ciudad, la vida nocturna en cafés, el trabajo del obrero, los temas de la infancia y la arquitectura francesa, temas recurrentes del artista.

No se extrañan obras de Doisneau que han llegado a mucha gente, debido a la posibilidad de reproductibilidad de la fotografía, por ejemplo la que inmortalizaría al artista  “Le baiser de l´hotel de Ville” (1950), obra que se instala en la primera pared de la sala y nos inhunda de la emoción amorosa que parecía pretender transmitir dicha escena. Un acto simple pero profundo, una pareja se besa en medio del movimiento citadino, nadie parece dar cuenta del acto. La fotografía muestra en primer plano el lugar desde el que es accionada la cámara, en segundo, un personaje caminando, en tercer plano a los protagonistas y varios planos atrás, se desenfoca la escena, para priorizar la escena amorosa. El artista logra su cometido, la curaduría resulta casi ausente.

jueves, 30 de octubre de 2014


Llévame al término, al principio de una muerte celebrando el horizonte en su mirada.
Mírame en el aire de esta noche de eclipses hasta que la saliva sienta los olores de un enamoramiento sin color.

Revélame un mundo de señales que griten; de símbolos en silencio.

Recuérdame la lejanía del cielo sin dejar de mirarlo.

jueves, 24 de julio de 2014


Quién fuera ave....



Después del amor viene el aleteo.

martes, 1 de abril de 2014

diScurRrienDo


Ahora, como buen aprendiz, considero para comprender
el discurso que deviene de mi cuerpo y mi palabra.
Mi habla y mi cuerpo me comprometen en su acción.
En su camino tortuoso, consciente y diciente,
mi acción me lleva al límite que unifica y diversifica mi aliento,
mi acción y mi habladuría corporal delatan mi ser.
soy, discurriendo.

lunes, 13 de enero de 2014

deScoNciErTo

Hoy, un golpe de desconcierto me subyace,
por esos días, con su lenguaje, Magritte me animaba a entender choques conceptuales.

Una noche, mucha cebada en una barra, muchas palabras y miradas simbolizantes,
un beso precipitado y, después de varios actos, un baile de la sinfonía no. 22 de Haydn.
Luego, esa mirada.

Nada imperfecto, sólo mi escepticismo subyugante, mi rodilla que tintinea incrédula,
mi acostumbrada monotonía de ver el tiempo alisado durante tantos instantes,
mi incapacidad de ver el mar internarse en mi cuerpo cada noche,
mi ceguera ante las nubes del cielo en mi ojo.

Hay en mi semblante una Reproducción prohibida, me miro... de otra forma
con mirada surrealista, en oníricas acciones. Me veo a mi, en mí,
sólo que a través de esa mirada,
la que de nuevo aparecía en aquel baile de Haydn,
la que sigue apareciendo cada vez que despierto.



lunes, 16 de diciembre de 2013

pArA LunAiCa



Hoy me descubrí y apareció un adicto, un yo sometido a los caprichos del deseo: una vuelta de tuerca en el accidentado camino de mi voluntad. Y al mismo tiempo apareces tú: soberana, serena, inevitable; queriendo ocultar una belleza que se impone de tajo, sin vacilaciones. ¿Quién eres? ¿Qué ví en tu mirada impenetrable y náufraga? Cuando cierro los ojos apareces como la sobra de tu sombra; cuando los abro, también.
Estas palabras no tienen otra intención que sublimar esos deseos que se encajan en mi piel cada vez que te veo. No es la ambición de tenerte lo que me motiva a escribirte; es, antes que nada, un tributo a lo que me haces sentir.
A.S.


lunes, 18 de noviembre de 2013

aNunCiO


Me subasto, al fin que por fin he comprendido que no hay que comprarse tormentas, que si las hay, el abrigo te lo tejes tú mismo, a diario, con tus propios hilos y tu propio semblante. 
Me subasto para ir haciendo el camino, porque el recorrido y el camino son hoy siempre todavía, porque el tic-tac de este reloj me avisa que soy ese animal que mide constantemente su tiempo y que no tiene tiempo. Tic-tac, tic-tac, tic-tac...
Me subasto, no al mejor postor sino al peor, al que comprenda de añoranzas, emocionalidades intensas y desasosiegos bien vividos, al que se comprometa con existencialidades realistas y mares de neblina, al que conozca de fuegos Turneanos. 
Me subasto hoy, mañana quién sabe, porque en este ruedo de pensamiento itinerante no sé si mañana tenga ganas de salir a subastarme.
Subasto mi nombre, mi accionar y mi existencia sólo para compartirla. 
Nota: no se aceptan manifestaciones tórridas de egoísmo ni superhéroes existenciales (mucho menos entes normales)