domingo, 27 de febrero de 2011

¿no haY recuErdos deL futuRo ni esperanZas eN El pasaDo?


¿Por qué no recordar lo que no ha pasado y esperar algo de lo que ya pasó?

Recordar en el futuro:

dícese de traer a la mente lo no sucedido, lo por empezar, lo no vivido.

Esperar del pasado:

dícese de augurar que tome efecto lo ya ocurrido, lo acabado, lo agotado, lo vivido.

jueves, 17 de febrero de 2011

deGustAndO

Me gusta el juego de mis ojos transitando hacia la nada, me gusta creer que me exalto y me acongojo, me gusta mirar que el ave me sonríe y observar venir tu boca hacia la mía, como queriendo derrumbarme. Me gusta que me despierte el ronroneo de un gato, abrir los ojos para enfocar tu frente. Me gusta que mis piernas caigan de una banca sin alcanzar el piso y recordar mi estiramiento de niña para alcanzar el timbre de mi casa. Me gusta recordar lo que no he vivido.

domingo, 30 de enero de 2011

natUrA



Soy obscuridad nocturna
eres luciérnaga.
Soy mar abierto
eres luna maréandome.
Soy olmo viejo
eres rama verdecida naciéndome
Soy ala de ave
eres suelo del que despego.
Soy agua
eres manantial.
soy naturaleza
eres tiempo.

jueves, 20 de enero de 2011

domingo, 2 de enero de 2011

alTo




Se me ha vuelto una necesidad recobrar mi postura, contornear con mis dedos el ala que surge de mi tobillo, para seguir andando. Es mi sobriedad a la que espero, es la misma que intentará reconstruir mis ojos mirando al mundo. Debo aprender de nuevo a sentir la textura del suelo que mis pies han tocado desde siempre. Nunca me detuve. Es el momento. Tengo que pensar, y si el mundo quiere juzgar mi mente pensativa no importa. No me detrendré ante esta tesitura que se revela a la mente y al tacto. Que me juzguen y pregunten.

lunes, 27 de diciembre de 2010

guaRida

Hay una celebridad cantando a la noche
el augurio del desliz de un pez en mi entrepierna.
Hay una vivencia de manos largas tocándome,
que tiene un aviso entre los dedos.
Tengo aquí el exceso de la posibilidad.
Soy un párpado cerrado al mundo,
la perfecta guarida de un vagabundo sin pies

jueves, 16 de diciembre de 2010

1, 2, 3, 4, 5, 6...




El tiempo tiene en la frente la febrilidad de aquel que camina y no sabe por qué. Vive la longitud del segundo, transita la brevedad del instante. Vive la lucidez, nunca duerme. No sabe dormir.