martes, 9 de junio de 2009

senSaciOnes

He recorrido el tiempo con la mirada,
mi vena femenina se desvela, me desoculta.
Se acoger o desterrarlo todo,
vivo la traición y el equilibrio.
Soy sabia del tacto con el mundo.

Vuelvo la mirada y "un algo"
me muestra la magnificencia de flotar,
soy dueña de la niñez y su despiste al mirar.

Suelo romperme, descuidarme
y dejar que pase sobre mi el tumulto mundano.
Me torno quebradiza.
Estoy más que rota.

Ayer me vi con la serenidad rozando mis manos,
hoy no veo mis manos.
Quiero creer que la locura no me ha mostrado su rostro
pero tengo ya el rostro perdido.

lunes, 1 de junio de 2009

Encuentros III


conCreciOneS de cAlle, casA y menTe

No he de ser luz de calle sin calle,
tampoco puente de la ausencia.
Ahora mismo veo la calle,
carece de silencio,
anda como siempre con su gente.

No me concibiré como una silla informe,
mi forma nació de otra forma: la del cuerpo.
Me parece que tampoco soy una puerta sin manija,
por tanto no actuaré, aisladamente,
ni como puerta ni como manija.

Tengo la carne,
de ella deriva mi imagen
No haré de mí La reproducción prohibida de Magritte
¿o es que me parezco a una evocación sin metáfora mental?

martes, 26 de mayo de 2009

martes, 19 de mayo de 2009

Soy una montaña durmiendo,
de su cúspide
asoman mis brazos buscándote.

sábado, 16 de mayo de 2009

Encuentros


lunes, 11 de mayo de 2009

Nos/yO

Si no viviéramos de los espejos
habría ahora un sucidio dentro del rostro que miras
y un eros camufleado en desvelo sin esperar nuestro eco.

Si no Miro enfrente ese cuadro reflejante
que Me contiene incompleta, podría hojearMe
sin el arrebato que Me causa ver Mi imagen
que se dibuja de planos abstractos.

Si no viviéramos de los espejos
igualaríamos al espíritu que nos sacude las líneas de piel
imaginaríamos un rostro de niño o de monstruo.
Tal vez no sabríamos que alguien choca con una imagen nuestra.

Si los espejos no mudaran de piel
tampoco sabría Yo de la escalera
que del otro lado Me espera.

Habría espejismos de lo que somos.
Ninguna imagen consoladora
de la imagen que nos enseña
los mil rostros posibles,
la variabilidad de mil espíritus.